Entrevistas

COTE LAI

COMUNIÓN DE GÉNEROS

Gaby Góngora / zerodeuna@gmail.com / 28.09.2023

«Diavlo Bar Café» se llama el disco que apareció hace un año, puede escucharse en las plataformas, y define de alguna manera el eclecticismo con el que Cote Lai le pone a la música de la provincia una frescura necesaria, yendo de un estilo sonoro a otro con una capacidad destacable y que no se mueve ni un milímetro de una impronta propia. Mecha Martini, Nacho Zapata, Clara Masuet, Fermín Miranda y Lucio Brandi son los que junto a Iván Araniti conforman este soplo de aire fresco. Iván nos cuenta un poco más sobre el presente de la banda.

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Cote Lai es una localidad del departamento Tapenagá, en la provincia del Chaco y tiene menos de 2.000 habitantes; es muy probable que ninguna de esas personas sepa que existe una banda en la provincia de Mendoza que honra el nombre de su pueblo y su historia.

Cuando nació este proyecto como una simple idea y el deseo de crear música, se sabía que encontrar un nombre iba a ser un gran desafío. En ese momento, la elección si o si tenía que estar arraigada en la historia Argentina. Leyendo y profundizando en las historias de los bandidos rurales, apareció el nombre «Cote Lai», que sonó fuerte. Ahora, con el paso del tiempo y al responder a esta pregunta, volví a leer esas historias en las que había buscado ahora prestando atención a Velázquez, uno de esos bandidos que logró escapar en el pueblo de Cote Lai, y noté que el tipo se alineaba bastante con nuestra identidad y lo que buscamos proyectar. Podemos decir que no lo buscamos y fue azaroso. Capaz siempre estuvo ahí y no nos dábamos cuenta. Velázquez, el bandido rural, era conocido por su irreverencia y su costumbre de dejar mensajes humorísticos para sus perseguidores. Y hay algo de esa irreverencia y de utilizar al humor como mecanismo.

Hay en el disco una especie de recorrido por épocas y estilos muy diversos, quizás más indie en “Luisa”, algo rioplatense en “Soltar, explotar”, mucho blues en otras pistas, algo de rap, distorsiones, etc., y sin embargo se produce un combo con identidad propia, ¿cómo se logra eso?, ¿qué cosas los inspira?, ¿con qué estilo se identifican?, ¿a qué le dan play cuando están sus casas?

Hemos logrado conectar con esto recién ahora, jaja. Surgió así porque escuchamos mucha música y también somos algo diversos entre sí pero con detalles que nos unen y ahí es donde nos encontramos en la música. Tenemos un chiste interno de que hacemos “Cine”, como si fuese un soundtrack de nuestras pelis. Eso nos da muchísima libertad a encararlo desde el lugar que sea y que lo que guíe sea la narrativa.

Lo más divertido por ahí es el estilo con el que nos identificamos cada uno y cómo eso coexiste sin chocar. Por ejemplo, yo me identifico más con Elvis, Bowie y el tango. Mechi Martini desde Stevie Nicks a Kendrick Lammar. Nacho Zapata es el rolinga: Viejas Locas, rock and roll y ska. Clari Masuet es Charly García, jaja. Lucio Brandi es el rockero, punk y Stoner. Y Fermín Miranda viene del clásico porque es el único estudiado de nosotros, el más musical aunque no deja de lado el rock.

¿Cómo ha sido recibida por el público esa mezcla de identidades sonoras?, ¿creen que la música ha avanzado a un nivel en donde los géneros están dejando de existir como tal?

La primera reacción por lo general siempre ha sido sorpresa, lo cual nos encanta. Después hay una impresión de que es una propuesta diferente. Nos gusta mucho jugar con eso y la idea de versatilidad. Creemos que el público que nos escucha tiene más facilidad para escuchar esos híbridos de género que han ido apareciendo con el correr de tiempo. Nos parece lindo pensar que hoy los géneros musicales no han dejado de existir, sino que se viene dando una especie de comunión entre ellos, incluso algunos que históricamente se los pensaba enemistados. Es una idea con la que nos gusta jugar y con eso sentimos que representamos a mucha gente joven que quizás no se identifica con los géneros más nuevos ni con el tradicionalismo del viejo rock.

¿Cómo ven el presente artístico o más específicamente musical en la provincia?

Ha crecido muchísimo en los últimos años la música mendocina. Cada vez hay más propuestas que juegan con ritmos y melodías diferentes. La gente está mucho más predispuesta a conocerlas y se copa con estos nuevos proyectos. También hay una cooperación entre las bandas que empuja cuando la cosa está jodida. Nunca deja de llamar la atención y eso nos inspira para seguir haciendo música y seguir tocando.

¿Qué opinan del resultado de las PASO?, ¿cómo ven el panorama político y social?, ¿creen que el arte debe denunciar o al menos identificarse con eso?

Como creemos que le está pasando a mucha gente joven, la política nos atraviesa, es decir no somos indiferentes al panorama actual. Solemos hablar mucho de esos temas y opinamos que la música es un punto de encuentro en estos tiempos donde la sociedad parece dividida. Incluso el arte siempre fue un modo de protesta, de rebeldía y usamos ese motor.

Somos conscientes del proceso histórico y la memoria de la Argentina, apoyamos la conquista y el respeto de los derechos, amamos nuestro país. Por eso, opinamos que la situación social y política es una oportunidad más para reafirmarlos y manifestarnos personal y colectivamente. En nuestro caso particular, la música funciona de esa manera. De hecho, nuestro disco Diavlo Bar Café es eso, un lugar situado en un futuro distópico, que hace alusión a esos bares escondidos donde la gente puede reunirse y atrincherarse para expresarse con libertad, lejos de los discursos de odio.

“Somos conscientes del proceso histórico y la memoria de la Argentina, apoyamos la conquista y el respeto de los derechos, amamos nuestro país”.

Fotografía: Dirección General Tomas Llaneza Dirección de Fotografía y Fotografía Santiago Mañanet Vestuario Pepa Lafata Estudio Facundo Serio

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