Los Mejores Discos del Mundo, según Naza: Mondo Cane
Clásicos italianos en rock, por una orquesta y el vocalista de Faith No More... ¿Qué?
Con algunas similitudes a "California", album experimental de Mr. Bungle (primer proyecto del músico), Mike Patton lanza, en el 2010, Mondo Cane. 11 canciones pop italianas de los 50s y 60s, reversionadas en su estilo único de rock oscuro, acompañado por una orquesta de 40, una banda de 15, y un coro. Tranqui.

Versiones fieles mejoran, si es posible, a los temazos originales, que por más buenos que sean, probablemente no podríamos en Spotify jamás. Es un trabajo de curaduría finísimo, seguido de una demostración enorme de talento y conocimiento musical.
La intro de "Il cielo in una stanza", que inicia el disco, arranca de a poco, con indistinguibles coros y un trabajo hermoso de la orquesta, para explotar con la voz de Patton que, desde antes del estribillo, ya te pone la piel de gallina. Sigue divertido con "Che Notte!", melancólico con "Ore D'Amore" y en "Deep Down" ya te vas percatando de que no hay barrera en el idioma, las historias que cuenta te llegan igual, aunque solo sea en sensaciones. Unas guitarras mágicas ayudan a narrar "Quello che conta", como si fuese una fábula medieval, y de repente "Urlo negro" te contrasta el heavy metal con la música más feliz del mundo. Así de ecléctico es, volviendo a ese folk de guitarra sola en "Scalinatella", una de las más bellas, y al sonido clásico con "L'uomo che non sapeva amare" ("Hombre que no sabía amar"). Quizás la más icónica sea "20 km al giorno", que narra un solo viaje (de veinte kilómetros; "diez de ida y diez de vuelta" repite en un italiano que se entiende aunque no lo sepas), representa mejor que ninguna otra al album, que se siente en sí como un viaje, nostálgico desde la primera vez que lo escuchás como "Ti offro da bere", por la misma naturaleza de estos clásicos. Quizás la más hermosa sea "Senza fine", que cierra este disco "sin fin", para que lo pongas entero de nuevo inmediatamente después de escucharla.
Dale una oportunidad a esta extrañeza increíble y escuchalo, vas a ver que a la segunda o tercera vez que le des play ya vas a estar cantando, a los gritos, "suonaaaa una armónicaaaa", haciendo de cuenta de que sabés el idioma.
Primer tema, Il cielo in una stanza, en vivo