Literatura

PEQUEÑAS OSCURIDADES

Pequeños relatos oscuros

Bela Luke / 08.10.2025

Relatos desde la oscuridad

COMPARTIR

«El monstruo ya me pisaba los talones. Corrí más rápido, si me alcanzaba debería maternarlo»


«El frío ayudaba. Abrí las llaves de gas. Al fin podría dormir de verdad»


«Halloween era su festividad favorita. Sólo ese día la gente le sonreía tranquila y lo felicitaba por su apariencia»


«El muchacho pálido pidió que lo invitara. Miró con pánico la mesa que preparé para acompañar el vino y partió raudamente … tanto escándalo por una canastita de mondadientes…»


«Solicito dadores de sangre de cualquier tipo para evento gourmet nocturno»


«Nunca fui vanidosa, pero adoraba peinar mis lustrosos cabellos. Sólo me costaba que el cuero cabelludo no se endureciera demasiado rápido al retirárselos»

Palillos Chinos

Eran las 3 de la mañana y Betina seguía practicando su última lección de piano. Traté de no enfadarme una vez más. Le pedí en voz alta, pero sin gritarle, que por favor tuviera clemencia, que debía trabajar en unas horas. Si por lo menos fuera algo tranquilo, pero “Palillos Chinos” una y otra vez me estaba volviendo loco. El piso de abajo resonaba en sus altos techos y cada vez perdía más la paciencia.

Respiré profundo y me tapé la cabeza con la almohada. Siempre entendí que era una niña y que requería mucho esfuerzo alcanzar ductilidad para interpretarlo. Pretendo apoyarla en su empeño, aunque no creo que con esos rígidos dedos pueda lograrlo, y menos con tantos días fríos desde su funeral.

COMPARTIR


volver